miércoles, 20 de febrero de 2013

El Génesis y los Patriarcas (IX): Abrahám


Abraham


Abrahám y Melquisedec

Abrahán, en hebreo אַבְרָהָם, es el primero de los patriarcas postdiluvianos del pueblo de IsraelLa historia de Abraham está relatada en el libro del Génesis, desde el capítulo 11, versículo 26 al capítulo 25, versículo 18. El nombre de Abraham significa padre de muchos pueblos y, según el relato del Génesis, Dios se lo impuso a un hombre llamado Abrán en el momento de establecer un pacto con él que incluía su deseo de convertirlo en el origen de un pueblo del que sería su Dios y al que le daría la tierra de Canaán como posesión perpetua. 

Nació en Ur de Caldea. Se cree que estuvo en la desembocadura del río Éufrates, según algunos autores hacia el siglo XV a. C. Murió en Hebrón y fue enterrado junto con su mujer y el resto de su familia (SaraIsaacJacobRebeca y Lía). 
Tras la muerte de Taré (Gn. 12), cuando Abraham tenía setenta y cinco años de edad, Dios le ordenó salir de su tierra y que fuera al país que le indicara, donde Abraham se convertirá en un gran pueblo. De manera que Abraham emigró desde Jarán con Sarai y Lot y sus seguidores y rebaños, y viajaron hasta Canaán en arameo, donde, en el encinar de Siquem, el Señor le dio tierra a él y su posterioridad. Allí Abraham construyó un altar al Señor y siguió viajando hacia el sur hacía el desierto de Neguev (límite con Egipto). Abraham baja desde Neguev a Egipto (Gn 12, 10). Una vez allí los príncipes de Egipto codicia a Sara y Abraham le dice a Sara que diga que es su hermana de lo contrario podría ser asesinado (Gn. 12, 10-20).  
Tras el período pasado en Egipto, Abraham, Sarai y su sobrino Lot, regresaron a Hai en Canán. Allí vivieron durante algún tiempo, incrementándose sus rebaños, hasta que surgió la discordia entre los pastores de Abraham y los de Lot. Abraham entonces propuso a Lot que se separaran, permitiendo a Lot que eligiera en primer lugar. Lot escogió la fértil tierra al este del río Jordán y cerca de Sodoma y Gomorra, mientras que Abraham vivió en Canán, trasladándose al encinar de Mambré, cerca de Hebrón, donde construyó un altar al Señor. Después de esto, una fuerza invasora desde la Mesopotamia septentrional, dirigida por Codorlaomor, rey de Elam, atacó y sometió a las ciudades de la llanura, forzándolas a pagar tributo. Después de doce años, estas ciudades se rebelaron. Al año siguiente, Codorlaomor y sus aliados regresaron, derrotando a las rebeldes y tomando muchos cautivos, entre ellos Lot. Abraham reunió a sus hombres y persiguió a los invasores, derrotándolos cerca de Damasco 
A su regreso (Gn. 14) se encuentra con Melquisedec, rey de Salem y sacerdote de Dios Altísimosalió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo, a quien así mismo dio Abraham los diezmos de todo. En (Hbr.7,1-3) se aclara y profundiza, que el nuevo sacerdocio de los creyentes en Cristo dejará de ser el judío (aarónico) y será al estilo simbólico de Melquisedec, que significa primeramente Rey de justicia, y también Rey de Salem, esto es, Rey de paz; sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.  
Durante esta época, Sarai, al ser estéril, ofreció a su esclava, Agar a Abraham. Agar concibe pronto. Sarai, celosa, trata a Agar duramente, forzándola a huir. Cuando está en el desierto, el Señor se aparece a Agar (Gn. 16,7) y le dice que vuelva, pero prometiéndole que su hijo también será el padre de una «muchedumbre». Su hijo se llamó Ismael, considerado el padre de los ismaelitas (beduinos nómadas). 
Cuando Abraham tiene noventa y nueve años de edad, (Gn. 18) el Señor se le aparece acompañado por dos ángeles, los tres en forma humana, y confirma su pacto con él: Sarai dará a luz a un hijo que será llamado Isaac y la casa de Abraham deberá, a partir de entonces, circuncidarse. Entonces le dice que no se llamará Abram sino Abraham y, dirigiéndose a Sarai, le dice que ya no se llamará así más, sino que su nombre será Sara. 
Se marchan de ahí en dirección a Sodoma, en compañía de Abraham. Éste intercede ante Yahvé diciendo que no destruya a toda la ciudad por un puñado de pecadores. Así pide que no la destruya si encuentra primero cincuenta, luego cuarenta y cinco, después cuarenta, treinta, veinte y así hasta diez hombres justos dentro de la ciudad. En cada una de las ocasiones, Yahvé le responde que si los encuentra, perdonará a todo el lugar en consideración a ellos. Los dos ángeles fueron a Sodoma, donde los recibe Lot en su casa. Pronto se reúne una multitud alrededor de la casa de Lot, exigiéndole que les entregue a los dos hombres de manera que puedan abusar de ellos. Lot les ofrece a sus hijas, pero los hombres de la ciudad le siguen presionando hasta que los ángeles los hirieron de ceguera. Por la mañana, le dicen a Lot que huya y que no mire hacia atrás mientras las ciudades son destruidas. Sin embargo, su esposa desobedece y queda convertida en una estatua de sal. 
Después de estos acontecimientos, Abraham, que habita como forastero en Guerar, hace un pacto con el rey Abimelec.Es entonces cuando nace Isaac, de su esposa Sara, estéril hasta avanzada edad, el cual es considerado el único heredero, el cual fue padre de Esaú y Jacob (Israel). 
El personaje de Abraham es conocido por el relato del sacrificio de su hijo Isaac a Dios (Gn 22,1-19) que se verá en el apartado siguiente 
Sara murió a los ciento veintisiete años de edad y fue enterrada en la caverna de los Patriarcas cerca de Hebrón, que Abraham había comprado a Efrón el jeteo, junto con el campo adyacente. Abraham, recordando por este hecho, probablemente, su propia ancianidad, y la consecuente incertidumbre de su vida, procura asegurar una alianza entre Isaac y una rama femenina de su propia familia. 
Abraham vivió bastante tiempo. Tras la muerte de Sara, tomó otra esposa, una concubina llamada Quetura de la que tuvo seis hijos, ZamránJocsánMedánMadiánJesboc y Sue.Abraham murió a los ciento setenta y cinco años de edad. La leyenda judía dice que iba a vivir ciento ochenta años, pero que Dios a propósito acabó con su vida porque sintió que Abraham no necesitaba pasar por el dolor de ver los perversos hechos de su nieto Esaú. Fue enterrado por sus hijos Isaac (de unos setenta y seis años de edad) e Ismael (de unos ochenta y nueve años), en la caverna de los Patriarcas (también conocida como la caverna de Macpela), que es donde había depositado los restos de su amada Sara.