miércoles, 20 de febrero de 2013

El Génesis y los Patriarcas (VI): Noé


Noé

Noé según Französischer Meister
Noé, en hebreo descanso, fue hijo de Lamec y padre de Sem, Cam y Jafet, de los cuales, según se repobló toda la tierra, (Gn. 10,1). Según el relato del Génesis Noé fue el único varón hallado justo de toda la generación contemporánea a él, puesto que los demás, estaban sumidos en el pecado y por su culpa la tierra "se hallaba llena de violencia". Dios, hastiado de la perversión humana, le dijo a Noé: "Voy a arrojar sobre la Tierra un diluvio [...] contigo haré yo mi alianza, construye un arca y mete en ella a tu familia y a una pareja de animales de cada especie”. Según una interpretación posterior, además, Noé pasó 120 años advirtiendo a sus contemporáneos del peligro que los amenazaba, pero no le hicieron caso. Noé no tenía conocimientos ni las herramientas para construir un barco, pero Yahvé le suministra ambos elementos y el barco se construye en el transcurso de alrededor de 40 o 50 años. Mientras Noé y su familia construían el Arca, los vecinos y habitantes se mofaban de su empresa de construir un navío en pleno desierto, de Ararat.
Gn. 6,6-7 Y se arrepintió Yahvé de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Yahvé: "Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de hecho."
El diluvio comenzó el año 600 de la vida de Noé, y tuvo una duración de cuarenta días con sus noches respectivas, durante los cuales toda la Tierra llegó a estar bajo las aguas, destruyendo todo rastro de vida humana y animal, exceptuando a los animales que, junto a Noé y su familia, subieron al arca. En el año 601 de la vida de Noé la Tierra se secó, y no obstante su deseo por abandonar el arca, Noé y su familia esperaron un mes más, hasta que el Señor les ordenó salir. Después de esto, se nos informa que murió Noé trecientos cincuenta años después del diluvio, a la edad de novecientos cincuenta años. No se informa ni del lugar ni de su tumba